Ana Toribia es el fruto de una tradición familiar arraigada en el corazón de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche
«La calidad tiene su propio nombre.»
Toribio
Un comienzo con raíces
Mi padre funda “El Chaparral de Jabugo”, una pequeña empresa familiar nacida del amor por el cerdo y la tradición de la Sierra de Aracena. Desde el primer día me uno al proyecto, tras dejar los estudios para dedicarme a lo que verdaderamente me ilusiona.
Empezamos con humildad, trabajando juntos mano a mano, aprendiendo de cada pieza, de cada paso, de cada cliente.
Esfuerzo y crecimiento
Durante dos décadas, trabajamos como familia: mi padre al frente, mi hermano y yo a su lado. Aprendí el valor del esfuerzo, del trabajo bien hecho y del respeto por el producto.
Fueron años de mucho sacrificio, pero también de orgullo y crecimiento.
Un giro inesperado
Mi padre enferma y poco a poco empieza a alejarse del trabajo. Junto a mi hermana y mi hermano, tomamos las riendas de la empresa, decididos a mantener el legado que él nos dejó. No fue fácil, pero el compromiso con lo que habíamos construido juntos nos dio la fuerza.
La perdida más dura
Mi padre fallece. Perdemos no solo al fundador, sino al corazón de nuestra familia. Aun así, seguimos adelante con la misma entrega, guiados por todo lo que él nos enseñó. Su forma de hacer las cosas, su exigencia y su amor por este oficio siguen marcando cada decisión.
Nuevo rumbo, misma esencia
Decido emprender mi propio camino, con una marca que honra a mi padre y mi historia: Ana Toribia Productos Gourmet.
Me separo del negocio anterior, pero conservo intacta la esencia familiar, la crianza en libertad, la curación lenta y la atención cercana al cliente.
Productos reconocidos por su sabor y autenticidad

Crianza en libertad
Nuestros cerdos viven en libertad en nuestras dehesas de la Sierra de Aracena, alimentados de forma natural y criados con el máximo respeto por el entorno y el bienestar animal.

Proceso artesanal
Cada pieza es elaborada a mano, con tiempo, paciencia y experiencia. Curamos en nuestros propios secaderos, controlando cada fase para ofrecer un producto noble y auténtico.

Tradición familiar
Más de dos décadas de herencia familiar dan forma a nuestra forma de trabajar. Lo que comenzó con mi padre en 1999, hoy sigue vivo en cada jamón que entregamos con orgullo.
